¿Qué es lo que se puede rescatar de las elecciones petroleras que se realizan al interior del sindicato petrolero?, algo muy simple e importante, que hasta el día de hoy, Carlos Romero Deschamps y sus “jefes políticos”, no han perdido ni una sola elección en las “secciones petroleras” del país, ¿qué significa lo anterior?, algo muy sencillo, que los actuales dirigentes del STPRM, tienen el apoyo y la confianza de la “base petrolera”. Aplastante han sido los triunfos que se han dado en los últimos días, donde se ve clara la fortaleza y liderazgo del señor Romero. En lo que hace al sur de Veracruz, ha quedado comprobada la fuerza de varios influyentes líderes petroleros, y aquí hablamos de: 1.-Jorge “El Tigre” Wade González, quien llevó al triunfo a Francisco Ibarra Escobar, nuevo Secretario General en la Sección 10 de Minatitlán. 2.-“El Tío Ramón” Hernández Toledo, quien consolidó la victoria de Jorge Tadeo en la Sección 11 de Nanchital. 3.-Carlos Jiménez Hernández, quien sin ningún problema se reeligió al frente de la Sección 26 de Las Choapas. 4.-Víctor Kidnie de la Cruz, “jefe político” en la Sección 47 de Ciudad del Carmen, quien consolidó el gane de Víctor Hernández Colunga, quien desde enero será el nuevo Secretario General. 5.-Manuel Limón, quien es Tesorero Nacional del STPRM y diputado federal del PRI, fue otro que conservó su espacio sindical en la Sección 15 de Ciudad Mendoza. 6.-Daniel Martínez Hernández, Sección 22 de Agua Dulce, hizo ganar a Héctor Márquez Acopa. Victorias contundentes son las que han tenido los “brazos derechos” de Romero Deschamps en todas las “secciones petroleras”. Como ya lo hemos escrito, la famosa “disidencia petrolera” fue brutalmente aplastada, que lo mismo quiere decir, “fue hecha pomada”. Los datos: 1.-Otras “victorias petroleras” en favor de Carlos Romero se dieron en: Sección 29 de Comalcalco, con Eddy Rojas; Sección 50, con Gustavo Guerra y Sección 42, con Gerardo Pérez. 2.-Los “Disidentes Morenos”, ni las manos pudieron meter, motivo por el cual, ahí andan “llorando” su desgracia en las “redes sociales”, culpando de su “fracaso” a terceras personas. (28 de octubre de 2018)