UNA ACTITUD INTOLERANTE

Gabriel García-Márquez

Durante la Cumbre de Negocios celebrada por segunda ocasión en Guadalajara a iniciativa de Miguel Alemán Velasco, se dieron cita grandes personalidades entre empresarios y analistas, procedentes de distintas partes del mundo, especialmente de México. Como ha sucedido en ediciones anteriores en esta cumbre, se analizan de manera profesional y con mucha seriedad temas de importancia nacional.

Una de las pláticas de mayor interés fue “¿Qué se puede esperar de los primeros 100 días de la nueva administración?” impartida magistralmente por Leonardo Kourchenko (reconocido periodista, analista, y consultor), Benjamín Lessing (profesor adjunto de Ciencia Política de la Universidad de Chicago), Duncan Wood (director de Ulson Center), Alfonso Zárate (presidente del Grupo Consultor Interdisciplinario) y como moderador Alberto Bello (director editorial de Negocios y Noticias de Expansión).

Uno de los temas que despertó mayor interés en esta plática fue sin duda alguna la construcción del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, que actualmente se está construyendo en Texcoco. Sin embargo, lo que llamó mucho la atención fue la actitud de intolerancia mostrada por la gente de Andrés Manuel López Obrador, especialmente de la presidenta de Morena, Yeidckol Polevnsky, quien se molestó porque no les gustó el punto de vista de los participantes, que hicieron una crítica seria a López Obrador por la realización de la famosa consulta. La señora Polevnsky muy alterada y disgustada se levantó de la mesa y abandonó el salón, despertando los comentarios de Leonardo Kourchenko quien señaló que era una lástima que esta destacada morenista abandonara la sesión, dominada por su intolerancia a las críticas.

Posteriormente, mientras Pedro Joaquín Coldwell, secretario de Energía, exponía sobre el tema “Evaluar la Política Energética de México”, la misma Yeidckol se la pasó chacoteando con los caballeros que le acompañaban, enviando WhatsApp y riéndose a carcajadas de sus propios chistes, muy fuera de lugar.

Muy mal se vio esta destacada mujer del equipo de López Obrador, quien mostró su intolerancia y falta de respeto durante esta importante cumbre. Es verdaderamente vergonzoso que una figura política de esta talla tenga esta clase de desplantes, que dejan mucho que pensar. Ojalá no sea ésta la actitud que muestren ante la ciudadanía los futuros gobernantes, porque los mexicanos no merecemos esto.

 

LA DISTANCIA ENTRE DECIR Y HACER

Lo que se nota a leguas es que no hay congruencia entre lo que dice el presidente electo y lo que hacen. Los resultados con toda seguridad serán negativos, porque el simple hecho de que se suspenda la construcción del nuevo aeropuerto en Texcoco ahuyentará las inversiones extranjeras y si piensa que vamos a crecer al 4% con la inversión local y extranjera, con estas medidas populistas será todo lo contrario.

Acabar con la corrupción no es la panacea, como afirma AMLO, barrer de arriba para abajo no será suficiente. La promoción del Tren Maya es un sueño guajiro y la creación de la zona libre fronteriza donde se planea bajar el ISR al 20 por ciento es una mera ilusión.

En el tema migratorio, ofrecer empleos a los que vienen en la caravana de centroamericanos, no es una solución viable, toda vez que no hay suficientes empleos para los mexicanos, mucho menos habrá para estos migrantes que lo que pretenden, no es quedarse a vivir en México, sino utilizarlo como trampolín para llegar a los Estados Unidos en busca del mítico “sueño americano”.

López Obrador ha dicho que tiene un plan para evitar la migración de los mexicanos hacia Norteamérica, esto se dice fácil, pero lo difícil será convencer a nuestra gente de que las condiciones de trabajo aquí son mejores, aun cuando la realidad sea otra muy distinta. Total, soñar no cuesta nada.