“Somos Guerreros, libramos una batalla, la ganamos y hay que festejarla, gracias a todos ustedes”: Víctor Kidnie

La autonomía sindical demostró estar más viva que nunca, la noche del 17 de octubre fue testigo de ello

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Por Adrián Arévalo

El 17 de octubre de 2018, podría pasar desapercibido para la mayoría de nosotros, un día común y corriente, un día donde la vida, sigue su curso.

Sin embargo, no lo fue así para la hermosa Isla de Carmen, que ese día en particular, se realizarían elecciones para elegir Secretario General de una de las secciones más importantes del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, la sección 47.

Dicha sección es encabezada por Víctor Manuel Kidnie de la Cruz, un simple trabajador, petrolero de toda la vida y, que ha logrado ser, entre otros cargos, Diputado Federal.

Kidnie de la Cruz es líder y figura pública, y pues siempre habrá seguidores y detractores, nunca estará exento de la polémica, es un personaje que, cuando habla, llama la atención, no solo de sus compañeros trabajadores, sino de los medios locales y nacionales.

Y digo esto porque fui testigo de cómo la voz de los trabajadores petroleros sindicalizados, se hizo sentir, estos trabajadores que estaban siendo de alguna forma confundidos, por legisladores del partido con el poder en el Congreso y próximamente en el ejecutivo, de agitar las aguas dentro de un sindicato tan importante, dentro de la unión que sostiene al país, el STPRM, con el fin de crear confusión y a río revuelto, valerse de preceptos que, de origen, estaban muertos.

Tuvo que venir el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, a poner en orden a aquellos quienes buscaban alguna alternativa diferente a la de respetar la autonomía de los sindicatos y, sobre todo de este, el Petrolero, hizo particularmente, un llamado a la unidad y a la reconciliación.

Con esta, digamos, bendición dejó el campo abierto para que las elecciones se realizaran de acuerdo a los estatutos que gobiernan los sindicatos.

Un par de días después de la visita de López, los movimientos disidentes (todos ellos relacionados a Morena y uno de ellos a la Senadora Cecilia Sánchez), dejaron atrás la “grilla” y como buenos súbditos (o porque no les quedó otra), decidieron no participar en la elección haciendo un llamado a la “unidad”.

Con todas las posiciones claras, los petroleros decidieron ir con la planilla denominada verde, un espaldarazo para quienes han trabajado por los derechos de los trabajadores de la sección 47.

Una jornada ejemplar, pacífica, donde todos, incluso los disidentes hicieron su parte de colaborar en que esta jornada se llevara a cabo en paz.

Porque en estos tiempos de movimientos y de cambios, las certezas deben siempre de ser celebradas.

El salón de usos múltiples se hizo una verdadera verbena popular para escuchar el mensaje de la planilla de unidad.

Y ahí estaban, el líder que viene y el que deja su lugar para que otros crezcan, como lo hizo él.

“Somos Guerreros, libramos una batalla, la ganamos y hay que festejarla, gracias a todos ustedes”, dijo de la Cruz, en medio de una verdadera marea verde que coreaba cánticos y porras.

“Hoy, ganamos todos”, dijo al levantar la mano de Víctor Matías Hernández Colunga, quién dará continuidad a la lucha de los trabajadores de la sección 47 y, en ese momento, un conmovido Vïctor Kidnie, al escuchar corear su nombre dijo:

“No se trata de llorar o no llorar, se trata de ser fuertes, agradezco a todos ustedes la fraternidad, la unidad, la amistad, la seriedad, la sinceridad y, sobre todo, la lealtad que tuvieron con nosotros hoy”.

“Vamos por más, hoy demostramos ser chingones, ahora nos toca se más chigones”.

La autonomía sindical demostró estar más viva que nunca, la noche del 17 de octubre fue testigo de ello.

Mucho se habla de los sindicatos, hay que estar ahí para saber realmente para entender que a su forma, a sus 100 años, gozan de buena salud.

En esta elección todos hicieron su papel, desde el presidente, llamando a la unidad, a sus próximas secretarias de Gobernación y Energía, quienes salieron a dar un pronunciamento sobre el tema, a los Legisladores que andaban en la grilla, obedecieron la instrucción, a los disidentes que respetaron el proceso y llamaron a la unidad, pero sobre todo, a la base trabajadora que es la que sostiene nuestro país.

Este proceso es una prueba de como Las autonomías, Federales judiciales, legislativas y sindicales pueden operar en paz en sana autonomía.

Bien por los petroleros, esperamos lo mismo de los maestros, pilotos, y demás fuerzas laborales que hacen de este país lo maravilloso que es.