Políticos, periodistas, religiosos y personas que “odian” a MORENA, se “espantan” y se “persigan” cuando se enteran que el Gobernador Electo de Veracruz se va a un “antro” y se tira una muy buena “bailada de salsa”, como ocurrió en el “Club Habana”. ¿Qué tiene de malo que un ser humano “vaya a sacarle brillo al piso”?. Cuitláhuac García Jiménez, como cualquier persona, tiene todo el derecho a divertirse. ¿Saben cómo se divierte Cuitláhuac?, en forma sana y sin molestar a nadie. Para comenzar Cuitláhuac no es un “borracho” y “mujeriego”, tal y como lo han sido casi todos los gobernadores que ha tenido Veracruz, y aquí hablamos de gobernantes que pagaron miles y hasta millones de pesos por una buena divertida. Cuitláhuac es diferente, el gobernador electo, se va a lo “barato”, ahí donde solo se puede divertir el pueblo…la raza. La última “bailada” de García Jiménez provocó que muchos “grillos” y “periodistas” de Veracruz, “pegaran el grito en el cielo”. Los “críticos” de Cuitláhuac, como “monjitas” gritaron: “¿Cómo es posible que se vaya a bailar cuando Veracruz está en llamas…donde deja a Veracruz…que irresponsabilidad”. ¡Pamplinas!, toda persona tiene derecho a divertirse, sea este: Presidente de la República, Gobernador, Senador, diputado, magistrado, empresario o bolero. Los que hoy “critican” a Cuitláhuac lo hacen por una simple razón, todavía añoran las grandes divertidas que se ponían con los exgobernadores del PRI, donde las “comilonas” y los buenos vinos, tenían un costo millonario. Hoy en día, para Veracruz y sus habitantes, es mucho mejor tener un “gobernador bailador” y honesto, como es el caso de Cuitláhuac, que un gobernador borracho, mujeriego y ratero, como han sido los casos de los últimos gobernadores de Veracruz. Nadie se debe de “espantar” de la forma de ser y actuar de Cuitláhuac, así ha sido todo su vida, un hombre alegre, un hombre que no tiene “cola que le pisen”. “Crea tu imperio, pero aprende a conservar tu reino”. (15 de octubre de 2018)