El activista contó que agentes migratorios panameños lo detuvieron durante su escala; le preguntaron si era vocero del Ejército Popular Revolucionario
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Agencias
El activista mexicano Alejandro Cerezo Contreras fue deportado de Panamá ayer, mientras esperaba abordar un avión que lo llevaría a la ciudad de Asunción, Paraguay, donde iba a presentar una ponencia sobre la experiencia del Mecanismo de protección a defensores de derechos humanos en México.
El activista contó que agentes migratorios panameños lo detuvieron durante su escala; le preguntaron si era vocero del Ejército Popular Revolucionario (EPR), si tenía noticias de sus padres –quiénes, afirmaron, forman parte del grupo armado–, y horas después lo retornaron a México, con el falso pretexto de que había sido sentenciado en este país.
Junto con sus dos hermanos y Pablo Alvarado –todos estudiantes–, Alejandro Cerezo fue encarcelado entre 2001 y 2005 en el Centro Federal de Readaptación Social número 1 “Altiplano”, después de que la Procuraduría General de la República (PGR) los acusó de “terrorismo”, por detonar tres petardos caseros en tres sucursales del banco Banamex, en la Ciudad de México.
Alejandro Cerezo salió de prisión el 1 de marzo de 2005 mediante un amparo que le absolvió de cualquier delito. Sus hermanos permanecieron cuatro años más en la cárcel, a pesar de que la justicia retiró los cargos en su contra, en ese entonces ya no eran acusados por la detonación de los petardos.
En la cárcel, los hermanos Cerezo sufrieron vejaciones y tortura; las autoridades incluso llegaron a acusarlos de asesorar a los jefes del narcotráfico desde sus celdas. En realidad, las autoridades buscaban a Emilia Contreras Rodríguez y a Francisco Cerezo Quiroz, padres de los jóvenes, a quienes el gobierno federal consideraba como los dirigentes y fundadores del EPR.
En el relato de su experiencia en Panamá, Alejandro Cerezo aseveró que el agente migratorio “insistió en el por qué, si había sido absuelto, había pasado tres años y medio en la cárcel, a lo que respondí: ‘pregúntale al Estado mexicano’”.