Por su parte, las autopsias mínimamente invasivas, realizadas mediante tomografías computarizadas (TC) y resonancia magnética nuclear (MRI) funcionan tan bien como las autopsias convencionales a la hora de detectar la causa de muerte
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Municpiosur.com
Las autopsias convencionales son herramientas valiosas que brindan una gran cantidad de información sobre nuevas enfermedades y los efectos secundarios de drogas y fármacos, al tiempo que proporcionan datos para las estadísticas de salud y estudios epidemiológicos y material como tejidos para estudios moleculares. Son importantes para la enseñanza de la patología en la escuela de medicina y la formación de médicos especialistas.
Por su parte, las autopsias mínimamente invasivas, realizadas mediante tomografías computarizadas (TC) y resonancia magnética nuclear (MRI) funcionan tan bien como las autopsias convencionales a la hora de detectar la causa de muerte y tienen la ventaja de producir más diagnósticos.
«Dado que en alrededor del 15% de los casos la autopsia revela una causa inesperada de muerte, este tipo de procedimiento mínimamente invasivo proporciona importantes datos a los médicos”, explica J. Wolter Oosterhuis, líder del estudio.
A pesar de la importancia de las autopsias convencionales, su número ha disminuido rápidamente, aseguran los autores del estudio, por una variedad de razones, incluida la renuencia de los familiares debido a la impasividad del procedimiento. Frente a esta tendencia, los métodos de autopsia no invasivos o mínimamente invasivos han surgido como opciones potencialmente valiosas. La tomografía computada postmortem y la resonancia magnética permiten la visualización de todo el cuerpo, y se pueden obtener biopsias de tejido guiadas por imágenes para un examen más detallado.