LA ÚLTIMA Y NOS VAMOS

Gabriel García-Márquez

Como ha sucedido en otras administraciones municipales, los comerciantes y sobre todo los propietarios de bares y restaurante ubicados en el Malecón Costero, han puesto el grito en el cielo por la tolerancia de este gobierno, permitiendo que los porteños puedan ingerir bebidas alcohólicas en este bulevar.

Principalmente los fines de semana, jóvenes y no tan jóvenes, hombres y mujeres se reúnen en el malecón para divertirse y convivir tomando sin restricción alguna hasta el amanecer, con la tolerancia de las autoridades municipales.

Lo malo no es que beban en la vía pública, sino que a veces bloquean los lugares de estacionamiento, dejan botellas vacías y basura en las banquetas, se orinan en los portones y molestan a los vecinos.

Los propietarios de bares y restaurantes se quejan de la permisividad del gobierno; sin embargo, no hacen nada por atraer a los jóvenes a los antros y bares, toda vez que los precios son muy elevados y en algunos sitios obligan a los consumidores a que compren por botella y no por copeo.

Deben entender que su negocio es atraer a los consumidores a sus locales, pero esto no lo lograrán con prohibiciones, sino dando un mejor servicio, garantizando seguridad en sus bares, vendiendo licor sin adulterar y bajando sus precios, de lo contrario no hay bando de buen gobierno que les pueda ayudar a incrementar sus ventas.

Los restauranteros deben sumar esfuerzos y organizarse para mejorar las condiciones de sus establecimientos, renovando también la imagen urbana de este corredor que se encuentra en el abandono, porque es de dar vergüenza que visitantes y turistas que llegan de otras regiones se encuentren con un Coatzacoalcos sumido en el abandono.

Por cierto, los accidentes viales a causa del alcohol han disminuido, lo cual indica que los operativos del alcoholímetro han dado buenos resultados y se ha creado conciencia de que no deben manejar en estado de ebriedad, para eso hay conductor designado o taxi seguro.

Adicionalmente es necesario que elementos de Tránsito del Estado amplíen sus acciones, multando o amonestando a quienes se estacionan en doble fila o invadan el arroyo vehicular en el malecón, especialmente entre las calles Aldama y Guerrero, donde ya tienen la costumbre de estacionarse mal sin pensar que podrían ocasionar accidentes, además de los inconvenientes que causan a los automovilistas y los arrancones que la madrugada de este fin de semana se escucharon.

SUSPENDEN OBRA EN LAS MATAS

Sin decir agua va suspendieron los trabajos de reparación de la carretera Coatza-Mina. Primero se llevaron gran parte de la maquinaria y dejaron dos que tres aparatos como para despistar al enemigo. Pero ahora ya de plano se llevaron todo y dejaron inconclusa esta obra que ha dado mucho de qué hablar, porque originalmente se había dicho que sería de concreto hidráulico, pero no fue así, toda vez que se trata de un simple reencarpetamiento con asfalto.

En esta segunda etapa, nada más repararon un 25 por ciento del tramo, dejando una parte preparada y más de la mitad quedó intacta. Los huecos ya son un peligro, sobre todo entre la gasolinera y el entronque con la autopista, donde los automovilistas tienen que ir en zigzag para no caer en los tremendos cráteres que se han formado a causa de las lluvias.

Hasta el momento no han declarado nada los funcionarios de la Secretaría de Obras Públicas del estado, sobre si continuarán con esta obra o se quedará inconclusa como ha sucedido en otras administraciones.

Todavía hay tiempo para que se concluya en esta administración, pero tendrían que echarle muchas ganas antes de que se planten las lluvias y no se pueda trabajar.

Donde sí están trabajando es en el reencarpetamiento de la carretera Juan Díaz Covarrubias a Catemaco, donde ya llevan un gran trecho reasfaltado y hay maquinaria trabajando a marchas forzadas. Ojalá se concluya porque ya estaba en pésimas condiciones esta carretera tan importante del sur de la entidad, que comunica a uno de los destinos turísticos más conocidos de Veracruz.

RUMORES, RUMORES.

Ya comienzan a sonar los nombres de quienes ocuparán algún cargo en dependencias que están bajo el control de la administración estatal. El gobernador electo, ha dado a conocer algunos nombres de quienes ocuparán la titularidad de algunas secretarías. Pero en el caso de dependencias que operan en los municipios, también han comenzado a barajarse algunos nombres. Llama mucho la atención que para la CAEV de Coatzacoalcos se mencione a una persona sin currículum y sin experiencia alguna en la administración pública. Estamos hablando de la señora ANA LAURA ZAMARRIPA DE ROBLES.

Por si no le suena, se trata nada menos que de la esposa del director del Diario del Istmo. ¿No la conoce? Por supuesto que nadie la conoce. Pero no se preocupe, tal vez sea un mero rumor sin sustento, porque de ser cierto sería una burla para los porteños.