Gabriel García-Márquez
Quién pudiera mirar con los ojos del presidente Enrique Peña Nieto, que durante su sexto y último informe de gobierno habló de los logros alcanzados durante su sexenio y afirmó categórico que cumplió en un 95 por ciento los compromisos que hizo en su campaña a los mexicanos. ¿Cómo habrán medido estos logros? ¿Tan poco representa el problema de la violencia en el país? Enfáticamente dijo que entrega un país con importantes fortalezas; sin embargo, el pendiente que deja Peña Nieto en materia de seguridad opaca en gran medida lo realizado.
En su discurso reconoció de manera personal y como presidente a las fuerzas armadas, siempre leales y sirviendo a la nación. Se dirigió a su familia, su esposa e hijos, quienes no pudieron contener las lágrimas al escuchar de Peña Nieto las palabras de gratitud y cariño, que desde la palestra les hizo llegar. Se le escuchó sincero al agradecer el apoyo permanente a su esposa Angélica Rivera, quien lo agradeció con una reverencia, aunque en el fondo seguramente habría estado recordando la bochornosa escena que tuvo que representar hablándole a la nación, para justificar la adquisición de la “casa blanca”.
Para unos Peña Nieto cumplió, dejando al próximo gobierno un mejor país de cómo lo recibió, para otros fue un reformador, aun cuando las reformas no fueron bien implementadas y no cumplió con las expectativas de los ciudadanos. Para sus defensores Peña es un gran transformador de la nación, que deja un basamento para seguir creciendo. Queda claro que las grandes fallas fueron el dominio de la corrupción, no haber logrado la paz y no haber podido derrotar a la violencia.
Por cierto, quienes han visto los mensajes del presidente Peña Nieto transmitidos por televisión, habrán notado un brillo en su mirada que muestra un cierto dejo de nostalgia por lo que pudo haber hecho durante su gestión y no le dio tiempo de hacer. En esta mirada se le ve un resplandor, pero tal vez éste no sea de nostalgia por dejar Los Pinos, sino el simple reflejo del telepronter que le recuerda lo que tiene que decir, para justificar lo que no hizo.
APRENDER A EJERCER EL PODER
Mientras dentro de Palacio Nacional prevalecía el orden y el respeto, afuera se escuchaban los gritos majaderos e irreverentes del petista Gerardo Fernández Noroña, que fueron el negrito en el arroz, al agredir al diputado Porfirio Muñoz Ledo y al senador Martí Batres Guadarrama, tachándolos de traidores por el solo hecho asistir al informe del presidente. No le ha caído el veinte a Noroña de que ya no son oposición, que ganaron la elección y que de ahora en adelante tendrán que ejercer el poder y aprender a gobernar.
Porfirio Muñoz Ledo tendrá que fajarse los pantalones para enfrentar ataques como el de Noroña, que no se miden al gritar en forma altanera, que no son tolerantes y que no tienen pelos en la lengua para decir lo que piensan, aunque lo que piensen esté mal.
Por otro lado, el coordinador de la bancada de Morena, el diputado Mario Delgado, hizo una dura crítica a Peña Nieto en tribuna, aduciendo que la gente se cansó de la violencia, de las extorsiones y del dolor de las familias de los desaparecidos y que en la administración que termina se consolidó un estado despilfarrador con una cifra récord de endeudamiento público. En un discurso gritón y agresivo se fue contra todo y contra todos, menos por supuesto contra los morenistas.
Nos espera un nuevo estilo de gobernar y el clima será distinto en la Cámara de Diputados, que por cierto estará dominada por expriistas y experredistas, que tendrán mayoría y que en teoría no podrán estar en contra del presidente López Obrador.
CAMBIO DE GERENTES EN LA RADIO
Muy acertados los recientes nombramientos que se dieron en el medio radiofónico de la región. Llega Ángel Perera Zamora a la gerencia de Exxa FM y Ricardo Mendoza Caballero a dirigir El Lobo de Mina. Ambos profesionistas son especialistas en medios de comunicación y son gente probada con mucha experiencia y bien reconocidos en la región. Se les conoce tanto en los ayuntamientos como entre los clientes comerciales y por supuesto entre los directivos de medios con quienes guardan excelentes relaciones.
Desde este espacio les deseamos el mayor de los éxitos, seguros de que sacarán adelante el compromiso contraído con los propietarios de Exxa y Radio Lobo, que no se equivocaron al depositar su confianza en Ángel Perera y Ricardo Caballero, expertos en el negocio de la radio con probada capacidad.
Y AHORA ¿QUIÉN PODRÁ AYUDARNOS?
Para quienes han dejado de creer en la lotería, tal vez recuperen la confianza en su suerte, al enterarse de que acaba de caer el premio mayor de 18 millones de pesos en Coatzacoalcos, con el número de billete 29203.
Fue Chespirito quien trajo la buena suerte a varias familias de la región, toda vez que el billete ganador premiado no quedó en una sola mano, sino que se repartió entre varios porteños y minatitlecos, que tuvieron la fortuna de sacarse la lotería.
En este sorteo la Lotería Nacional rindió homenaje a Roberto Gómez Bolaños, mejor conocido como “Chespirito” o “El Chapulín Colorado”, personaje que vino en esta ocasión a dar alegría y felicidad a las familias del sur. Es tiempo de recuperar la confianza y la esperanza de sacarse el premio mayor.