NACE EL COLEGIO DE INGENIEROS CIVILES

Gabriel García-Márquez

 

Por fin los profesionistas de la región se animan a unirse en asociaciones civiles, ya lo habíamos comentado en colaboraciones anteriores, que hace falta que los profesionales de cualquier rama se unan para alcanzar objetivos en beneficio de su gremio. Ya existen asociaciones de contadores, abogados, dentistas, arquitectos y de constructores, pero hacía falta que los ingenieros unieran también sus esfuerzos.

Apenas este viernes rindieron protesta quienes integrarán el primer consejo directivo del Colegio de Ingenieros Civiles Coatzacoalcos, A.C., cuyo fin es profesionalizar la actividad y continuar con la capacitación que tanta falta hace en cualquier profesión. El consejo directivo estará presidido por el ingeniero Salvador Navarrete González y el secretario será el joven ingeniero Daher Abuchard de la Peña. Con esta agrupación, seguramente buscarán reactivar la industria de la construcción y ser tomados en cuenta por el nuevo gobierno tanto estatal como el municipal.

Ya era tiempo y ahora resta que los restauranteros se animen también a revivir la CANIRAC, para dar un mayor impulso a la industria restaurantera que está de capa caída y requiere de oxígeno para sobreponerse a la crisis por la que atraviesa la región.

Bien por los ingenieros civiles, a quienes les deseamos el mayor de los éxitos.

YA VIENE LA ENTREGA DE ÚTILES

Todo está listo para la entrega de paquetes de útiles escolares, que año con año organiza el Liberal del Sur, para premiar a los mejores promedios de secundaria de la región. El evento se llevará a cabo este miércoles 15 en el Centro de Convenciones de Coatzacoalcos a partir de las 8 horas y en una ceremonia solemne la señora Amalia Delong de Álvarez hará entrega de estos reconocimientos a los jóvenes que le han echado muchas ganas al estudio y destacan, no nada más por obtener buenas calificaciones, sino también por practicar algún deporte, desarrollar una actividad artística o trabajar para apoyar en la economía familiar. Llevamos 15 años reconociendo la excelencia académica y a la fecha se han entregado alrededor de 28 mil paquetes, que además de ser un aliciente para los estudiantes, son un apoyo para las familias de estos jóvenes que seguramente se convertirán en profesionistas destacados.

EL REGRESO DE LA DELINCUENCIA

La inseguridad de nueva cuenta se apodera de las calles de Coatzacoalcos, otra vez los asaltos están a la orden del día y los secuestros de personas conocidas preocupan a los porteños. Muchas familias esperaron el fin de cursos para emigrar a otros lares, empacaron sus cosas y se marcharon por el temor fundado a ser asaltados, agredidos o secuestrados.

Cuando parecía que la violencia era cosa del pasado, de pronto volvió a campear por las calles de esta ciudad que hoy es presa del miedo. No hay distinción de sexo, de condición económica o de profesión. Lo mismo matan o secuestran a un petrolero que a una estilista. No hay protección para nadie. En ningún lugar se está seguro y a ninguna hora del día o de la noche.

Esta es la ley de la selva y nadie hace nada, nadie puede hacer nada. Ni la policía federal, ni los marinos ni la policía estatal, mucho menos la municipal. Te agreden al salir del banco o del gimnasio, al cruzar una calle o en un restaurante. La violencia se ha convertido en el peor de los males de la sociedad. Lo más grave de todo es que nadie nos dice qué hacer, cómo defendernos, a quién acudir.

Las cámaras nos observan, nos filman y tal vez hasta miran como somos atacados o atracados por los malos, pero nadie hace nada, porque la policía siempre llega demasiado tarde, por ineficiencia o por complicidad, no lo sabemos.

Cuando un ciudadano se anima a llamar al 911, tal vez si tiene suerte, llegará la policía y se les irá el tiempo haciendo preguntas a la víctima en vez de salir de prisa a perseguir al delincuente. Pierden minutos preciosos y permiten al ladrón que huya. ¿Estarán de acuerdo? O son meras casualidades.

Un día de estos en una casa de la zona centro apareció un ladrón; apenas comenzaba la tarde, los vecinos se organizaron y lo rodearon, no podía salir de la casa donde estaba robando, lo tenían acorralado, el delincuente tenía temor de que lo lincharan. Se pusieron de acuerdo y ninguno de los vecinos llamó a la policía, pero qué creen, llegaron 4 patrullas y pidieron intervenir. Abrieron la puerta de la casa y sacaron al ladrón, sin permitir que los vecinos pusieran la denuncia, dijeron que ellos ser harían cargo del asunto. En realidad, lo rescataron y se lo llevaron detenido. La duda asalta, ¿cómo supieron que había un ladrón en esa casa si nadie los llamó? Los vecinos creen que el propio ladrón pidió auxilio a la policía para que llegaran a rescatarlo. ¿Complicidad o casualidad? No lo sabemos, pero este hecho deja mucho qué pensar.

Por cierto, al no permitir que hubiera denuncia, el presunto ladrón quedó libre. Así opera la delincuencia en la región. Son 100 los elementos que integran la policía municipal y se acaban de graduar 26 que se sumarán a esta corporación, la intención es prevenir la comisión de delitos y evitar que sigan agrediendo a la población.

Todos los delitos se dan en Coatzacoalcos: homicidios, feminicidios, extorsiones, secuestros, ejecuciones, robos, asaltos, violaciones, cobros de piso, trata de personas, abuso de menores, violencia intrafamiliar y para colmo acoso escolar. Como dijo el Buki ¿A dónde vamos a parar?