Instalada en una imagen alejada de la brillantez que le condujo a Rusia, la “Furia Roja” se despidió sin mostrar su potencial
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Municipiosur.com
La España del sufrimiento interminable, que enterró su brillantez desde el terremoto interno que la dejó sin seleccionador a dos días del estreno, se despidió del Mundial 2018 con un castigo a la especulación y con la mala fortuna de su pasado en la tanda de pénaltis final, tras caer ante el anfitrión Rusia.
Instalada en una imagen alejada de la brillantez que le condujo a Rusia, la “Furia Roja” se despidió sin mostrar su potencial. Con un dominio sin pegada en un duelo en el que especuló ante un rival inferior en calidad que encomendó todo a la tanda final. Los fallos de Koke Resurrección y Iago Aspas más la ausencia de una intervención de David de Gea impulsaron el triste final de Andrés Iniesta.
España rememoró la frustración en un Mundial, lejos de las expectativas, sin el fútbol que la hizo enorme e imparable para sus rivales no hace mucho y a trompicones por un torneo en el que ya había bordado el precipicio.
En el momento definitivo, insistió e insistió, pero sin éxito contra Rusia. Controló sin profundidad y se marchó por la puerta de atrás.
La prensa deportiva digital española criticó “Otro Chasco Mundial”, como tituló el diario madrileño “AS”, que añadió: “A la Selección le sobraron pases y le faltó arrojo para eliminar a un rival muy inferior. Akinfeev fue el héroe, con grandes paradas y dos penas máximas detenidas en la tanda”.