Rompiendo Madres
Por María Elvira
¡Ay, papá! Por fin le van a meter mano de verdad al cochinero que se hacía en la colonia Vistalmar, acá en Coatzacoalcos. Y es que el alcalde Pedro Miguel Rosaldo anduvo echando ojo a la obra que se están aventando en la calle Francisco Téllez, entre Honorato Domínguez y Carrillo Puerto, de la mano con los de la SIOP.
No se trata nomás de echar una capa de cemento «para que se vea bonito» y taparle el ojo al macho. ¡Qué va! La bronca gorda era que desde 1980 —¡imagínate, más de 40 años!— las aguas negras y el agua de lluvia venían revueltas como agua de chicha.
La movida chida es que por primera vez van a separar el drenaje sanitario del pluvial, rehabilitando también el cárcamo y haciendo un pozo nuevo en el cruce con la calle Sonora. Con esto se acaba el relajo de que la porquería termine yéndose directo al mar y apestando las playas, lo cual ya era un peligro para la salud y un atentado contra la naturaleza.
Como era de esperarse, la palomilla de la zona anda un poco atorada con el tráfico y el polvo, pero el alcalde fue claro y al grano: “Hay molestias, sí, es normal, pero prefiero generarlas durante un mes y después tener años de tranquilidad”. Los trabajos arrancaron a finales de julio y aunque la cosa estaba pensada para terminar hasta diciembre, ya le apretaron el cuello al ganso para que en mes y medio quede todo bien «amarrado» y listo.
Así que a aguantar un ratito el desmadrito de las máquinas, marchantes, que más vale una sola encarrerada bien hecha que pasar toda la vida entre el agua hedionda cuando caen los aguaceros.

