De acuerdo con el testimonio difundido, la paciente inicialmente recibió atención adecuada durante el turno matutino, pero la situación habría cambiado con el relevo de personal
Por Julio Escobar
Municipiosur.com
Una familia denunció presuntas irregularidades en la atención de una mujer embarazada que acudió al Hospital Materno Infantil de Coatzacoalcos para una valoración y presentó presión arterial elevada, situación que motivó su ingreso a observación por el riesgo de preeclampsia. La inconformidad fue expuesta públicamente en redes sociales, donde se solicitó que se investigue lo ocurrido y se adopten medidas para evitar que otras pacientes enfrenten una situación similar. De acuerdo con el testimonio difundido, la paciente inicialmente recibió atención adecuada durante el turno matutino, pero la situación habría cambiado con el relevo de personal, alrededor de las 13:00 horas. “Durante el turno matutino el personal fue amable, estuvo pendiente de ella y realizó su trabajo como corresponde”, señaló la familiar, quien agregó: “Sin embargo, la situación cambió con el cambio de guardia, alrededor de la 1 de la tarde”. La denunciante identificó a un enfermero como Edgar y afirmó que, durante varias horas, no se habría cumplido con la indicación médica de monitorear periódicamente la presión arterial de la paciente. “Lo más preocupante fue que, a pesar de que las indicaciones médicas señalaban que a mi hermana debían tomarle la presión arterial periódicamente, esto no se realizó durante varias horas”, expuso. También aseguró: “Durante ese tiempo, el enfermero presuntamente se encontraba realizando actividades personales, entre ellas la venta de chicharrones y bolis dentro del área de urgencias”, dijo. La situación se habría agravado cuando el medicamento de la paciente terminó y continuaba sin realizarse la toma de presión. Ante ello, la mujer solicitó el ingreso de un familiar para explicar lo sucedido y pedir que se verificaran nuevamente sus signos vitales. “Al solicitarle al enfermero que verificara nuevamente su presión arterial, su respuesta, según nuestro testimonio, fue grosera y prepotente”, relató. Añadió que el trabajador habría argumentado “que estaba ocupado y tenía otras cosas que hacer”. Según la publicación, otra enfermera habría intervenido para llamar la atención al trabajador, quien presuntamente respondió de manera desafiante.

