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Entre aplausos, globos y muestras de cariño, el pequeño Salvador Aguilar Laureano tocó la campana que simboliza el final de su tratamiento de quimioterapia. El niño venció la leucemia luego de varios meses de lucha en el Hospital IMSS Bienestar

El menor, de apenas 8 años de edad, salió del nosocomio convertido en un ejemplo de fortaleza y esperanza

Por Julio Escobar

Municipiosur.com

Entre aplausos, globos y muestras de cariño, el pequeño Salvador Aguilar Laureano tocó la campana que simboliza el final de su tratamiento de quimioterapia, tras vencer la leucemia luego de varios meses de lucha en el Hospital IMSS Bienestar “Valentín Gómez Farías” de Coatzacoalcos. El menor, de apenas 8 años de edad, salió del nosocomio convertido en un ejemplo de fortaleza y esperanza para otros niños y familias que enfrentan esta enfermedad, al concluir satisfactoriamente su tratamiento oncológico. A las afueras del hospital, Salvador fue recibido por sus familiares, quienes lo esperaban con globos, aplausos, un pastel y la presencia de un payaso para celebrar el importante momento que marcó el inicio de una nueva etapa en su vida. El pequeño forma parte de los niños apoyados por la Fundación “Voluntad de Guerrero”, organización que brinda acompañamiento a menores con cáncer y a sus familias durante el proceso médico y emocional que representa la enfermedad. Durante su tratamiento, Salvador también pudo cumplir uno de sus más grandes sueños: convertirse por un día en bombero, gracias al apoyo de distintas personas e instituciones que hicieron posible esta experiencia. Como parte de esta actividad, el menor visitó la estación de bomberos de Coatzacoalcos, donde conoció el trabajo que realizan los elementos de emergencia y convivió con quienes diariamente arriesgan su vida para proteger a la población.

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