Por Elizabeth Aviña
Municipiosur.com
A ocho días de la toma de la Escuela Secundaria General número 3 de Coatzacoalcos, la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) no ha dado una solución al conflicto que mantiene cerrado el plantel, mientras docentes y personal acusan que se está privilegiando al profesor señalado, identificado como Jaime N. Los inconformes señalaron que, pese a las denuncias por presunto acoso laboral y afectaciones a la integridad del personal, la autoridad educativa no ha actuado de fondo y, por el contrario, permite el posible regreso del docente bajo sus propias condiciones. “Nos dicen que el caso ya prescribió y que tiene que regresar sí o sí, pero ¿dónde quedan nuestros derechos?”, cuestionaron. El conflicto, que se remonta a 2024, derivó incluso en la intervención de instancias de Derechos Humanos, que emitieron recomendaciones para evitar actos de violencia, represalias y afectaciones a la dignidad del personal. Sin embargo, acusan que dichas medidas no han sido suficientes. Uno de los puntos que ha generado mayor inconformidad es que el docente haya obtenido tres justificantes médicos consecutivos de 28 días cada uno, además de dos acuerdos presidenciales y un cambio de actividad, lo que, afirmaron, ha frenado el proceso en su contra. “¿Qué privilegios tiene? Hay compañeros que ni con lesiones graves logran incapacidades, y aquí se otorgaron de manera continua”, reprocharon. Los docentes también denunciaron que ahora el señalado pretende reincorporarse al plantel, pero bajo condiciones propias, solicitando un espacio donde no tenga contacto con quienes lo denunciaron, lo que consideran inviable y perjudicial para la dinámica escolar. Advirtieron que esta situación no solo afecta al personal, sino que también pone en riesgo a los estudiantes, al no existir certeza sobre las condiciones en las que podría regresar. Mientras tanto, el plantel continúa tomado con guardias permanentes por parte de los trabajadores, quienes aseguran que mantendrán la protesta hasta que la SEV emita una resolución clara que garantice la seguridad e integridad de toda la comunidad educativa. Los inconformes insistieron en que su movimiento no busca afectar a los alumnos, quienes continúan con actividades a distancia, sino visibilizar una problemática que, aseguran, ha sido ignorada por las autoridades educativas.

