La Cámara Nacional de Comercio y Servicios Turísticos de Coatzacoalcos, durante más de 100 años ha tenido excelentes dirigentes que le han dado grandeza al organismo que aglutina a los comerciantes organizados de Coatzacoalcos. Pero sin lugar a dudas, uno de los líderes más emblemáticos e influyentes que ha tenido la CANACO, lleva por nombre y apellido, Ignacio Alonso Martínez. “Nacho”, como es conocido, hace algunas horas dejo el liderazgo de la Cámara, y en su lugar entró Jesús Lavín Nacif, otro gran empresario porteño. Si hoy en día la CANACO vive uno de sus mejores momentos se debe al gran liderazgo del señor Alonso, quien, junto con su directiva, siempre defendieron los intereses de los comerciantes porteños. Hablar de la familia Alonso Martínez, es hablar de las tiendas abarroteras DIPEPSA, una empresa que genera miles de empleos a raíz que dichas tiendas tienen su presencia en toda la zona sur de Veracruz. Ignacio Alonso Martínez, y esto se tiene que decir, fue un dirigente 100% preocupado por el bienestar de los comerciantes de Coatzacoalcos. El hombre “alzo la voz” cuando lo tenía que hacer y también ha sido un aliado de las autoridades, federales, estatales y municipales, cuando vio y palpo que el gobierno respaldaba a los comerciantes. “Nacho”, en efecto, dejo de ser el dirigente, pero el varón no estará alejado de la cámara, ¡por supuesto que no!, es todo lo contrario, seguirá en la CANACO como vicepresidente, siempre dando su respaldo. Una de las misiones de Alonso Martínez, es seguir aportando su granito de arena para que Coatzacoalcos sea un lugar prospero, donde el comercio sea la punta de lanza para el desarrollo y modernidad del municipio. Hace algunas horas don Ignacio se despidió como líder y lo hizo en una carta que vale la pena publicar el día de hoy. 1.-“Hoy no concluye un ciclo… se consolida una etapa de propósito, de trabajo y de convicción…después de tres años al frente de esta gran institución, quiero hablarles no solo como presidente, sino como compañero de camino. Porque CANACO no es un cargo, es una causa; y esa causa vive en cada afiliado, en cada empresario, en cada colaborador que todos los días decide apostar por el comercio, por el empleo y por el desarrollo de nuestra tierra…Nos tocó un tiempo complejo, retador, donde el entorno económico, social y competitivo nos exigió más que nunca. Pero también fue un tiempo que nos permitió demostrar de qué estamos hechos: resiliencia, visión y capacidad de adaptación. A ustedes, afiliados, gracias por confiar, por cuestionar, por exigir. Porque el empresario que exige, eleva el nivel de su institución. Ustedes son el motor real de esta cámara…A nuestro equipo administrativo y operativo, mi reconocimiento absoluto. Su trabajo muchas veces silencioso sostiene lo que otros ven como resultado. La institucionalidad no se construye con discursos, se construye con disciplina diaria… y ustedes han sido ejemplo de ello…En lo personal, me llevo tres grandes aprendizajes: Primero: el liderazgo no se impone, se construye con credibilidad y congruencia. Segundo: las instituciones fuertes no dependen de una persona, sino de una cultura compartida. Tercero: el comercio no es solo intercambio económico… es tejido social, es estabilidad y es futuro. Hoy cierro esta etapa con la tranquilidad de haber actuado con responsabilidad, con la firme intención de sumar y con la claridad de que siempre hay más por hacer. Pero también lo digo con firmeza: no me voy, me transformo. Porque quienes creemos en el comercio organizado, en la empresa formal y en el desarrollo regional, no dejamos de trabajar nunca por ello. El futuro de CANACO dependerá de lo mismo que nos trajo hasta aquí: unidad, visión estratégica y capacidad de ejecución. No perdamos eso. Sigamos elevando el nivel del comercio en nuestra región. Sigamos siendo una voz firme, propositiva y respetada. Sigamos entendiendo que el crecimiento individual se potencia cuando hay visión colectiva. Gracias por la confianza, por el acompañamiento y por permitirme servir. Porque al final, los cargos son temporales… pero el compromiso con nuestra comunidad es permanente. Muchas gracias. Ignacio Alonso Martínez”. Fin del comunicado. “No hay hilos, no hay alambres”. (Artículo escrito por Federico Lagunes Peña).
Don Ignacio Alonso Martínez, un gran líder y un gran empresario porteño. ¡Señores!. La Cámara Nacional de Comercio y Servicios Turísticos de Coatzacoalcos, durante más de 100 años ha tenido excelentes dirigentes que le han dado grandeza al organismo que aglutina a los comerciantes organizados de Coatzacoalcos. Pero sin lugar a dudas, uno de los líderes más emblemáticos e influyentes que ha tenido la CANACO, lleva por nombre y apellido, Ignacio Alonso Martínez. “Nacho”, como es conocido, hace algunas horas dejo el liderazgo de la Cámara, y en su lugar entró Jesús Lavín Nacif, otro gran empresario porteño. Si hoy en día la CANACO vive uno de sus mejores momentos, se debe al gran liderazgo del señor Alonso, quien, junto con su directiva, siempre defendieron los intereses de los comerciantes porteños. Hablar de la familia Alonso Martínez, es hablar de las tiendas abarroteras DIPEPSA, una empresa que genera miles de empleos a raíz que dichas tiendas tienen su presencia en toda la zona sur de Veracruz. Ignacio Alonso Martínez, y esto se tiene que decir, fue un dirigente 100% preocupado por el bienestar de los comerciantes de Coatzacoalcos. El hombre “alzo la voz” cuando lo tenía que hacer y también ha sido un aliado de las autoridades, cuando vio y palpo que el gobierno respaldaba a los comerciantes. “Nacho”, dejo de ser el dirigente, pero el varón no estará alejado de la cámara, él seguirá en la CANACO como vicepresidente. Una de las misiones de Alonso Martínez, es seguir aportando su granito de arena para que Coatzacoalcos sea un lugar prospero, donde el comercio sea la punta de lanza para el desarrollo de Coatzacoalcos

