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Un equipo de investigadores de la Universidad de Kyushu, en Japón, dio un paso importante en el estudio del cerebro al diseñar un método que posibilita observar la actividad neuronal en tiempo real incluso en capas profundas del tejido cerebral sin dañar las células vivas.
El avance fue publicado en la revista Nature Methods y abre nuevas puertas para entender cómo funciona el cerebro en condiciones naturales y para futuras aplicaciones médicas.
Este desarrollo podría cambiar la forma en que se estudian procesos como el aprendizaje, la memoria y las enfermedades neurológicas, porque hasta ahora las técnicas existentes tenían limitaciones importantes para capturar imágenes claras de neuronas que están lejos de la superficie del cerebro.
¿Cómo funciona la nueva técnica para ver neuronas?
Los científicos diseñaron un reactivo llamado SeeDB-Live, que utiliza albúmina, una proteína abundante en la sangre. Esta sustancia ajusta el índice de refracción del medio alrededor del tejido cerebral, reduciendo la dispersión de la luz.
Esto permite que la luz penetre más profundamente y se obtengan imágenes nítidas incluso en la capa 5 de la corteza cerebral, una zona clave para el procesamiento de información y la toma de decisiones.
A diferencia de métodos anteriores, que requieren tejidos fijados o sustancias que alteran la función de las neuronas, SeeDB-Live no afecta el metabolismo ni el comportamiento de las células, lo que significa que los científicos pueden observarlas mientras están activas en tiempo real.
¿Por qué es importante ver la actividad neuronal en tiempo real?
La neurociencia busca comprender cómo las neuronas se comunican mediante impulsos eléctricos y químicos para producir pensamientos, movimientos y sensaciones. Hasta ahora, muchas técnicas para observar estas señales tenían limitaciones:
- Solo funcionaban en cortes de tejido fijado o muerto.
- No permitían alcanzar regiones profundas del cerebro sin dañar las células.
- Tenían baja resolución o requerían componentes invasivos.
La herramienta desarrollada en Japón permite observar cambios en la actividad neuronal con mucho mayor detalle y sin comprometer la vida de las células, lo que puede acelerar investigaciones sobre la cognición, los trastornos neurológicos y el desarrollo de terapias.
Con información de: El Imparcial

