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Ignacio Alonso, presidente de la Cámara de Comercio en Coatzacoalcos, le manda un firme mensaje a los socios:»El año que se va, fue para muchos, un año de resistencia inteligente… resistir no es aguantar, resistir es aprender, renegociar y seguir entregando valor»

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Consejeras y consejeros. Afiliadas y afiliados de CANACO Coatzacoalcos. Amigas y amigos del comercio organizado:

Hoy cerramos 2025 con una certeza que no es poesía, sino realidad comprobada: las ciudades no se sostienen solo con obras; se sostienen con empresas que abren diario, con familias que emprenden, con negocios que pagan nómina aun en semanas difíciles, con contribuyentes cumplidos, con gente que le da dignidad al trabajo. Y en Coatzacoalcos, esa fuerza tiene nombre: el comercio formal, la industria de servicios, la transformación y la logística que conectan a nuestra región con el país.

El año que se va fue, para muchos, un año de resistencia inteligente. Resistir no es aguantar por inercia; resistir es ajustar, aprender, renegociar, innovar, y seguir entregando valor. En 2025 enfrentamos presiones que todos conocemos: costos que suben, clientes más exigentes, competencia más agresiva, retos de seguridad, cambios tecnológicos, y una economía que premia al que se mueve rápido y castiga al que se queda quieto. Pero aquí estamos: juntos, de pie, con visión y con rumbo.

Y esa es la primera victoria que debemos reconocer: la unidad con propósito. Porque una Cámara no es un edificio ni un logotipo; una Cámara es una red de confianza. Cuando hay confianza, hay crédito moral. Cuando hay crédito moral, hay capacidad de negociar. Y cuando hay capacidad de negociar, hay futuro.

Permítanme usar una imagen de cultura general que lo resume: en la Odisea, Ulises no vence solo por fuerza; vence por estrategia, por lectura del entorno y por disciplina. Así también el comercio moderno: no gana el más grande, gana el más claro. No gana el que más presume, gana el que mejor ejecuta.

Por eso, al recibir 2026, quiero proponer una idea central, sencilla y exigente: 2026 debe ser el año de la ejecución superior.

Ejecución superior significa tres cosas:

Primero: foco.
No se trata de vender de todo a todos. Se trata de elegir dónde sí, y dónde no. En negocios, decir “no” a lo marginal es decirle “sí” a lo estratégico. El 2026 será generoso con quien priorice: productos clave, clientes clave, zonas clave y alianzas clave.

Segundo: productividad.
Hoy el mercado no paga intentos: paga resultados. Productividad es hacer más con menos, pero sin sacrificar calidad. Es medir, corregir y estandarizar. Es capacitar al personal, reducir mermas, cuidar flujo de efectivo, mejorar rotación, y profesionalizar la operación. La productividad es la nueva ventaja competitiva silenciosa.

Tercero: reputación.
En un mundo de incertidumbre, la reputación es moneda dura. Reputación es cumplir la palabra. Es transparencia. Es ética. Es formalidad. Es el valor de la firma y la factura. Y esa reputación, la defendemos juntos: porque cada negocio formal eleva el estándar de la ciudad.

Ahora bien: como estadistas del sector productivo local, también tenemos tareas hacia afuera. 2026 exige una CANACO con voz firme y propuesta clara:

  1. Seguridad y certeza para invertir: sin orden, no hay crecimiento sostenible.
  2. Infraestructura y movilidad comercial: accesos, iluminación, servicios, conectividad.
  3. Simplificación y mejora regulatoria: menos fricción, más formalidad.
  4. Impulso real a la MIPYME: financiamiento, digitalización y capacitación efectiva.
  5. Aprovechar la gran tendencia regional: la logística y el corredor como oportunidad para proveeduría local y empleo formal.

Porque si algo enseña la historia económica —de Adam Smith a Schumpeter— es que el crecimiento no llega por decreto: llega cuando se alinean incentivos para producir, comerciar e innovar.

Y aquí quiero hablar como practicista de inversión: 2026 no será un año para improvisar; será un año para invertir con método.

Invertir con método significa:

En el comercio, negociar no es “ganarle” al otro. Negociar es mejorar tu posición sin romper la relación. La negociación madura se parece al ajedrez: no buscas una jugada brillante; buscas una secuencia de decisiones correctas que te deje mejor parado en 10 movimientos.

Estrategia de negociación para 2026 —muy concreta— para todos los afiliados:

Eso es ganar sin estridencia: ganar con estructura.

Señoras y señores:

Coatzacoalcos tiene una identidad de puerto, de frontera energética y de paso estratégico. Somos una ciudad que ha visto ciclos y sabe reinventarse. La pregunta no es si habrá retos en 2026; los habrá. La pregunta es si tendremos el carácter para convertirlos en agenda.

Y yo creo que sí.

Porque el comercio formal es, en esencia, esperanza organizada. Es gente que todos los días apuesta por abrir. Y abrir un negocio cada mañana, en tiempos complejos, es un acto de fe… pero también un acto de valentía.

Cierro con una idea breve, para llevarla como consigna:

Que 2026 nos encuentre con más unidad que ruido,
con más disciplina que excusas,
con más estrategia que improvisación,
y con más ejecución que promesas.

A nombre de CANACO Coatzacoalcos, gracias por su confianza, por su trabajo y por sostener, con hechos, la economía real de nuestra ciudad.

Que el 2026 llegue con salud, prosperidad y propósito.
Que se abran puertas, se firmen acuerdos y se consoliden proyectos.
Y que a Coatzacoalcos le vaya bien, porque cuando al comercio formal le va bien, a la ciudad le va mejor.

Muy feliz cierre de 2025, y un 2026 de resultados.

Muchas gracias… Mtro. Ignacio Alonso Martinez. Servidor y Amigo!!!

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