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Un equipo del Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA identificó 26 nuevas especies bacterianas en una sala limpia del Centro Espacial Kennedy, en Florida. El descubrimiento ocurrió en el Payload Hazardous Servicing Facility, durante la preparación de la sonda Phoenix Mars, lanzada en 2007, de acuerdo con información publicada en la revista Microbiome.
Estas salas están diseñadas para ser entornos completamente controlados, sin vida biológica, con el fin de evitar que las misiones espaciales lleven organismos terrestres a otros planetas. Sin embargo, los científicos recolectaron 53 cepas bacterianas, de las cuales más de la mitad eran especies desconocidas.
Los análisis genéticos revelaron que las nuevas especies son extremófilas, es decir, capaces de resistir condiciones ambientales muy hostiles. Estas bacterias sobrevivieron:
• A desinfectantes de alta potencia
• A la radiación
• A la escasez de nutrientes
Además, presentan genes especializados en la reparación del ADN, detoxificación celular y un metabolismo eficiente, lo que las hace aún más resistentes.
Según Alexandre Rosado, coautor del estudio e investigador en la King Abdullah University of Science and Technology (KAUST), el análisis buscó entender “cómo estas bacterias logran sobrevivir y adaptarse a ambientes tan hostiles como el vacío del espacio o los entornos estériles de la NASA”.
Este hallazgo cuestiona la efectividad de los actuales protocolos de limpieza de la NASA. Si estos microorganismos sobreviven en ambientes controlados, podrían también resistir un viaje interplanetario y llegar a Marte, la Luna o cualquier otro destino. Eso podría:
• Alterar los resultados de análisis científicos en otros planetas
• Contaminar entornos extraterrestres con vida terrestre
• Comprometer misiones diseñadas para buscar señales de vida fuera de la Tierra
Por eso, las agencias espaciales aplican normas de protección planetaria. Este estudio pone de nuevo el tema sobre la mesa.
Tras la publicación del estudio en la revista Microbiome, la NASA comenzó a revisar y reforzar sus protocolos de bioseguridad y esterilización, con el objetivo de reducir aún más la presencia de microorganismos terrestres en sus misiones.
El portal Space.com destacó que este hallazgo permitirá “avanzar en el diseño de medidas preventivas más eficaces y robustas” para la exploración interplanetaria.
Con información de: El Imparcial

