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Migrantes que llegan a Coatzacoalcos optan por regresar a su país para no caer en las extorsiones de elementos policiacos y funcionarios del Instituto de Migración. Adiós sueño americano

Por Julio Escobar

Municipiosur.com

Ante las arbitrariedades que sufren a manos de las diferentes corporaciones policiacas, así como por elementos del Instituto Nacional de Migración (INM), centroamericanos en busca del llamado sueño americano, prefieren represar a su país de origen. Recientemente, se ha visto a más de 100 indocumentados que se encuentran apostados en los bajos del puente Ramón Figuerola o también conocido de la Avenida Uno, esperando abordar el tren para llegar a la frontera con Estados Unidos. David Caboverde Luengo, cubano de 21 años, solo está pendiente de la salida del ferrocarril para subirse y llegar hasta dónde su cuerpo y energía se lo permita, ya que ante la trayectoria recorrida, está a punto de tirar la tolla y rendirse de buscar una mejor calidad de vida. Sin embargo, la ausencia de su esposa e hijos, lo ha llevado seriamente a pensar en regresar a Cuba, para estar nuevamente a lado de ellos, toda vez que teme perder la vida en la travesía hacia los Estados Unidos. “Quiero regresarme a Cuba, me dijeron que aquí en México me podían deportar, pero demora tres meses el proceso porque me piden mi pasaporte cubano y no lo tengo. Además, no tengo cómo establecerme, yo lo que quiero es irme a Cuba, a ver a mi niño”, sostuvo. Hace dos años salió de Cuba junto con su pareja, y desde ese tiempo a la fecha ha estado en Cancún, y también algunos meses logró llegar a Estados Unidos, sin embargo, lo detuvieron en Nuevo Laredo. “Lo único que me interesa es reconocer a mi hijo, y después salir otra vez de Cuba para intentar volver a Estados Unidos”, insistió. El entrevistado dijo que llegó hace dos días a Coatzacoalcos, esperando treparse al vagón del tren; por el momento su sueño americano está detenido.

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