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Siempre se supo que hacer ejercicio en forma regular ayuda a prevenir y mitigar enfermedades como las cardíacas y que disminuye el riesgo de contraer diabetes, combate la el sobrepeso y la obesidad, a la vez que fortalece los huesos y los músculos y baja el estrés. Solo en los últimos años, cada vez más estudios señalan en que la actividad física y otros cambios positivos en el estilo de vida producen mejoras también a nivel mental.
Ahora, un nuevo estudio dado a conocer en la revista Frontiers in Neuroscience por investigadores brasileños de la Universidad Federal de San Pablo (UNIFESP) y la Universidad de San Pablo (USP), ha revelado que el ejercicio de resistencia regular puede prevenir o retrasar la aparición de los síntomas de la enfermedad de Alzheimer.
La nueva investigación se basó en experimentos realizados con ratones, que mostraron que solo cuatro semanas de entrenamiento con pesas eran suficientes para revertir las alteraciones físicas y de comportamiento características de la enfermedad. “El ejercicio físico regular, como el entrenamiento de resistencia, puede prevenir la enfermedad de Alzheimer, o al menos retrasar la aparición de los síntomas, y sirve como una terapia sencilla y asequible para los pacientes que padecen esta enfermedad”, dijeron los expertos.
Aunque es poco probable que las personas mayores y los pacientes con demencia puedan hacer carreras diarias largas o llevar a cabo otros ejercicios aeróbicos de alta intensidad, estas actividades son el foco de la mayoría de los estudios científicos sobre la enfermedad de Alzheimer, indica Infobae.
La enfermedad de Alzheimer es la principal causa de demencia y representa más del 70 % de los casos diagnosticados a nivel mundial, con aproximadamente 10 millones de nuevos pacientes diagnosticados cada año.
Actualmente no hay estrategias comprobadas para prevenirla, pero existe evidencia consistente de que varios factores asociados con un estilo de vida saludable pueden tener un efecto positivo en la reducción del riesgo de desarrollar la enfermedad. En este sentido, año a año, la ciencia avanza en nuevos hallazgos y datos sobre cómo una rutina saludable puede ayudar en el bienestar de las personas e incluso salvar vidas, en algunos casos.
El ejercicio físico es fundamental para mantener una mente ágil y prevenir enfermedades relacionadas al envejecimiento como es el caso del Alzheimer. Los estudios demuestran que las personas que son físicamente activas son menos propensas a presentar un deterioro de la función mental.
Y entre los factores que aumentan el riesgo de sufrir demencia destaca:
La edad (es más común en personas de 65 años o más)
La hipertensión arterial
Exceso de azúcar en la sangre (diabetes)
El exceso de peso o la obesidad
El tabaquismo
El consumo excesivo de alcohol
La inactividad física
El aislamiento social
La depresión
Con información de: El Imparcial
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