Jesús Te Ampare/Cecilio García
El gremio periodístico vive el momento más violento de los últimos cuatro sexenios. Sufre de represalias y venganzas. El derecho de réplica es utilizado como pretexto para difamar y exhibir.
México es el segundo país más peligroso para ejercer esta profesión.
En el escritorio principal de la Casa Blanca, está una tarjeta informativa que da cuenta de los arteros asesinatos que se cometen en forma periódica. Por ello, la embajada de Estados Unidos manifestó su consternación por el riesgo constante que corren los comunicadores.
Del año 2000 a la fecha, Artículo 19 ha documentado 149 asesinatos, y 6 en lo que va de 2022, en cumplimiento de su deber.
Carlos Loret de Mola, María Amparo Casar, Brozo, Enrique Krauze, Héctor Aguilar Camín, Joaquín López-Dóriga, Ciro Gómez Leyva, Carmen Aristegui, Jorge Ramos, Raymundo Riva Palacio, Denise Dresser, Ricardo Rocha, Jesús Silva-Herzog Márquez, José Cárdenas y Pedro Ferriz de Con, periodistas y escritores profesionales, auténticos formadores de opinión pública, son denostados, insultados y descalificados un día sí y otro también por ser críticos de la #CuartaTransformación.
Carlos, les resulta el más incómodo. Por eso es el más señalado y amenazado por dar a conocer la extravagancia de vivir del hijo primogénito del presidente. Y es que, como buen periodista, investiga, insiste, necea. Persigue a su personaje hasta doblegarlo porque sabe que no es su simple curiosidad la que lo empuja a la aventura, sino el interés público de saber de los acontecimientos y de los secretos escondidos en la vida social y política del país.
Carlos, es un periodista nato producto de una familia que se ha dedicado con vehemencia a este oficio.
Los Loret de Mola son inmigrantes españoles que llegaron a Yucatán en los siglos XIX y XX. Unos se establecieron en Mérida, familia liderada por Carlos Loret de Mola Mediz. Tuvieron gran relevancia por destacar a nivel nacional en la política y el periodismo. Es el caso de don Carlos (QEPD), su hijo Rafael y su nieto del mismo nombre. Se han distinguido también por difundir el arte culinario y cultural de su tierra. Pero lo que corre por sus venas es una gran pasión por el periodismo y la política.
El patriarca, el hombre sabio, fue don Carlos, periodista controvertido y ex gobernador de su estado (Yucatán) en 1970.
Lo conocí cuando se desempeñó como asesor político de su amigo el ex gobernador de Veracruz, Agustín Acosta Lagunes (QEPD).
En aquellos tiempos me encomendaron la difícil tarea de Comunicación Social del gobierno de Veracruz, y don Carlos –de la misma manera que Paco Taibo I y Miguel Alemán Velasco— fue pieza clave en mi desarrollo profesional.
Dos de sus hijos, Rafael y Alberto, incursionaron muy jóvenes en el periodismo —hoy día sinónimo de muerte–, difícil tarea, pero apasionada actividad laboral. Rafael, padre de Carlos, ex titular del programa matutino “Despierta” de Televisa, difundió hace 3 años:
“Pongo en sus manos la vida de mi hijo y mi propia vida. Cualquier cosa que nos pase será culpa del presidente Andrés Manuel López Obrador. Las amenazas han arreciado, las infamias también. Nunca en la historia de nuestro país, habíamos llegado a estar pisoteados de esta manera por el poder público. Y no lo voy a tolerar”.
La relación del presidente con los Loret de Mola es nula, de tal forma que éstos se han convertido en blanco perfecto de las rudas e insoportables mañaneras.
En las redes sociales circula un video donde el padre de Carlos exige al mandatario que deje en paz a su hijo de las agresiones y afrentas brutales que le ha dirigido sin ningún sustento.
Rafael Loret de Mola le reclama a López Obrador catalogar a su hijo de corrupto porque éste lo exhibe. Y lo responsabiliza de lo que le llegara a suceder.
Le augura al presidente un final ominoso de su gobierno porque, afirma, perdió el piso y la brújula.
Y lo desafía:
“Ven por mí. No toques a mi familia, ensáñate conmigo. Ven por mí. Toma mi sangre, si quieres”.
Mientras, el INAI le niega al presidente investigar sobre los ingresos, bienes y origen de la riqueza de Carlos, socios y familia.
Hoy, el periodista estrella de Latinus está en el ojo del huracán, calificado por el presidente de mercenario, golpista y traidor a la patria.

