Por Julio Escobar
Municipiosur.com
Los amantes de lo ajeno no respetan ni a los muertos, toda vez que el robo de monumentos y cruces metálicas continúan siendo uno de los problemas más recurrentes en los camposantos de Coatzacoalcos. Y aunque los casos han sido mínimos, durante el periodo de la contingencia sanitaria se han registrado con mayor frecuencia, ya que las familias tienen prohibida la entrada a los cementerios para evitar aglomeraciones. Elda Gordillo Silva Directora de Panteones, menciono que estos hechos delictivos se han presentado de manera recurrente en el camposanto ubicado en la colonia Lomas de Barrillas, donde los delincuentes ingresan para llevarse todo lo de valor y posteriormente revenderlos. “En el caso del panteón jardín y del panteón antiguo no hemos tenido quejas de los ciudadanos con respeto a eso, en el panteón de lomas quizá, pero la gente ahorita ya se está acostumbrando a poner monumentos de concreto, pero que no metan aluminio, porque son casi de 9 mil a 10 mil bóvedas en cada panteón y no tenemos quien las cuide las 24 horas”, comentó. La titular de la dependencia expuso que en este año se han registrado alrededor de cinco robos en los panteones de la ciudad, donde se han llevado floreros, cruces y puertas de metal, causando daño a las bóvedas. Gordillo Silva comentó que aunque los elementos de la Policía Estatal y Guardia Nacional realizan sus rondines, los amantes de lo ajeno logran burlar estos operativos y se meten a estos lugares para cometer sus fechorías. “Hay personas que llevan cruces de fierro y efectivamente cuando van ya no las encuentran, entonces lo que le decimos es que las hagan de concreto y que nos apoyen señalando cada una de las bóvedas, hemos tenido como unos 5 casos a lo mucho y ya llegamos a un acuerdo con los ciudadanos de poderlos ayudar con los productos de construcción, para que ellos puedan hacerlo de otro tipo de material, porque para nosotros es importante que las bóvedas estén bien señaladas”, indicó. Expuso que otros de los problemas que se registran en los panteones es el ingreso de los indigentes que se quedan a dormir en las sepulturas, asustando a las personas que realizan recorridos por el lugar.

