DE POLÍTICAS
Por Federico Lagunes Peña
El “Juramento Hipocrático”, es la “biblia” de quien se jacte de ser médico. Dicho “Juramento Hipocrático”, tiene como doctrina, que los doctores tienen que cuidar la salud de los seres humano, sean estos: ricos o pobres. El doctor tiene la obligación de tratar, por todos los medios, de curar a su paciente. Pues bien, dicho “Juramento Hipocrático” se lo acaban de pasar por el “arco del triunfo”, los dueños y personal médico del hospital privado SEMEDIS, el cual se localiza en la avenida Revolución. ¡Señores!, hoy les vamos a contar la triste historia que acaba de vivir don Guadalupe Domínguez Rodríguez. Quizás el nombre de nuestro personaje no les diga nada, es decir, que no identifican quien es dicho señor. Guadalupe Domínguez Rodríguez, es el famoso “El Charro”, y aquí hablamos de un ser humano que casi todo el pueblo de Coatzacoalcos conoce a raíz que ha trabajado en casi todos los gobiernos municipales de Coatzacoalcos, donde con muchos esfuerzos logró su “base sindical” con la ayuda del SUEM. Les contamos lo que le acaba de pasar a “El Charro”. Resulta que el hombre, el lunes, se empezó a sentir mal por lo que opto por ir al hospital privado “SEMEDIS”. Cuando “El Charro” llegó, junto con su esposa, al área de urgencias de SEMEDIS, salió un doctor y una enfermera, le tomaron sus signos vitales, y la respuesta fue a “boca de jarro” de parte del personal de SEMEDFIS: “Pues fíjese señor Guadalupe que no lo podemos recibir y mucho menos atender a raíz que usted presenta algunos síntomas del COVID-19”. Cuando “El Charro” recibió la noticia solo hizo una pregunta: ¿Ustedes como saben que estoy enfermo de Coronavirus si todavía no me hacen una prueba?. La respuesta del personal médico del SEMEDIS fue la siguiente: “Lo sabemos porque usted está respirando “bajito” y si respira “bajito”, pues está enfermo”. Sin más explicaciones, el personal médico del SEMEDIS, se retira de la sala de emergencias y ordenan que saquen a la calle a “El Charro”. Ahí en la banqueta de la avenida Revolución, frente a SEMEDIS, por horas estuvo “El Charro”, hasta que una ambulancia del SUEM, su sindicato, llegó en su auxilio para trasladarlo a otro hospital, donde ya recibe atención medica por los verdaderos profesionales. ¿A dónde queremos llegar con este comentario?, a un solo punto, que el personal médico y administrativo de SEMEDIS no puede y no debe de tratar como “perros” sus pacientes y clientes, tal como lo hicieron con Guadalupe “El Charro” Domínguez Rodríguez. El dato duro: 1.-Sabemos que SEMEDIS tiene como a 20 socios. Entre los más conocidos están los doctores: Arturo Rojas, Rubén Herrera, Manuel Brambila, Aguilar Palma y Zamarripa. Pues bien, los propietarios de SEMEDIS, tendrán que hablar con su personal para que empiecen a tratar con dignidad a los pacientes que necesitan de sus servicios médicos. Lo que acaba de pasar con “El Charro”, rayó en los terrenos de no tener ni tantita mandarina. Los dueños de SEMEDIS, todos, son seres humanos que tienen una muy “buena fama” entre los habitantes de Coatzacoalcos, por lo tanto, esta “buena fama” no se puede ir al “cesto de la basura” por la “mala leche” o “mala fe” de unos cuantos empleados. Lo que SEMEDIS le hizo a “El Charro”, fue insultante y vergonzoso. Ojala y los dueños pongan un correctivo, y si no lo hacen, entonces estaríamos hablando que los “cochinos” y “trompudos” son los propietarios. Así de simple y sencillito. Comentarios: federico.lagunes@hotmail.com Tel: 9211353044.

