Ha leído amigo Dante Delgado Rannauro en dos ocasiones la carta que enviaste al presidente de México Andrés Manuel López Obrador y lo único que pides es que recapacite, pero nunca explicas sobre qué es lo que propones y sólo das a conocer que tú le presentaste a Alfonso Romo y en el fondo lo enfocas a que se atienda a las grandes empresas nacionales y extranjeras y se olvide de las pequeñas y medianas que según tú no van a resolver el problema económico.
Lo que quieres es que él cambie… es algo que nunca vas a entender hay personas que nunca van anteponer sus principios e ideologías que son la razón de su existencia. Lo que viene realizando el político tabasqueño es lo mismo que propuso en su campaña presidencial y ahora que es el presidente de México, quieres que cambie.
¡Ayudar a los pobres es el motor de sus sueños!.
Él que está equivocado eres tú, que has cambiado de camiseta partidista como de ropa interior, has participado en varios partidos políticos, en Convergencia que creaste estuviste con la izquierda y acompañaste a López Obrador en dos campañas presidenciales, en esta última del 2018, fuiste el artífice político del Frente Opositor y te uniste con Ricardo Anaya del PAN de la extrema derecha, tanto a nivel nacional como en Veracruz en la campaña de Miguel Ángel Yunes Márquez, el hijo del que fue tu acérrimo enemigo y que te metió a la cárcel por órdenes del presidente priísta Ernesto Zedillo.
Hay hechos que nunca se olvidan y sólo las personas congruentes con sus principios son aquellos que nunca los anteponen y mucho menos los cambian.
Recuerdo que me comentaste cuando te proponían que fueras embajador en Brasil a cambio de olvidarte de tu idea de crear un nuevo partido político y dijiste no podrías volver a ver directamente a los ojos de tus hijos y de tu esposa, porque te habían convencido que cambiara y por eso seguiste hasta la cárcel con mismos ideales políticos.
Es el Dante Delgado Rannauro que reconozco como el mejor gobernador que ha tenido el estado de Veracruz. El funcionario estatal que cambió y modernizó el puerto, que construyó el World Trade Center, el Acuario y las grandes avenidas que cambiaron sustancialmente la zona conurbada de Veracruz y Boca del Río.
Se le recuerda con afecto por haber electrizado a gran parte de la entidad veracruzana y que afrontó con una gran gallardía su estancia en el reclusorio, en compañía de sus compañeros de gabinete Gerardo Po y Porfirio Serrano.
El ser dos veces senador de la República debe darte una nueva dimensión política más congruente con tu fuerte personalidad. Pero pedirle al jefe de la Nación Mexicana que cambie y asuma otra posición diferente a la que siempre ha tenido desde que se inició en el Instituto Nacional Indigenista y su paso por la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM que fuera el centro del movimiento estudiantil de 1968.
No Dante, eso nunca va a ocurrir y el día que cambie, el pueblo de México se lo va a recriminar, por eso tenemos la seguridad que seguirá siendo el luchador social que siempre ha sido, sin importarle el elevado cargo tan representativo que actualmente ostenta. Los sueños nunca se cambian.
Atentamente. El reportero que escribe la columna de Maquiavelo.
“Maquiavelo”, de Diario del Istmo, le “refresca la memoria” a Dante. El influyente columnista le dice a Dante: “Él que está equivocado eres tú, que has cambiado de camiseta partidista como de ropa interior…has participado en varios partidos políticos…fuiste el artífice político del Frente Opositor y te uniste con Ricardo Anaya del PAN y a la campaña de Miguel Ángel Yunes Márquez, el hijo del que fue tu acérrimo enemigo y que te metió a la cárcel por órdenes del presidente priísta Ernesto Zedillo”. “Maquiavelo”, “paro de patas” al ex gobernador de Veracruz y dueño de Convergencia

