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Unos astrónomos han descubierto dos eventos históricos durante los cuales la Galaxia de Andrómeda sufrió grandes cambios en su estructura. Lo hallado arroja luz no solo sobre la evolución y formación de dicha galaxia, sino también sobre nuestra propia Vía Láctea. Dos de las instalaciones del Laboratorio Nacional de Investigación de Astronomía Óptica e Infrarroja de la NSF, el Observatorio Nacional Kitt Peak y el Observatorio Internacional Géminis, desempeñaron un papel fundamental en la investigación, que se publicó en la revista Nature.
Se cree que las grandes galaxias como la que vivimos, la Vía Láctea, crecen a través de repetidas fusiones con galaxias enanas más pequeñas. Estas últimas siguen los caminos gravitacionales trazados por la materia oscura en la red cósmica, atravesando filamentos, y migrando lentamente hacia acumulaciones de materia oscura para acabar formando grandes galaxias. A medida que las galaxias enanas son arrastradas por la gravedad, también se separan, dejando atrás largos flujos de estrellas y cúmulos estelares compactos.
Los astrónomos han descubierto pruebas de dos grandes eventos migratorios en la historia de nuestro gran vecino galáctico, la Galaxia de Andrómeda (también conocida como M31). El evento de migración más reciente ocurrió hace unos pocos miles de millones de años y el más antiguo muchos miles de millones de años antes de eso. La evidencia de ambos sucesos proviene de practicar «arqueología galáctica», el uso de los movimientos y propiedades de las estrellas y cúmulos estelares para reconstruir la formación y la historia evolutiva de las galaxias.
En el caso de la Galaxia de Andrómeda, que ahora mismo se mueve hacia nosotros, el equipo de arqueólogos galácticos, dirigido por el Dr. Dougal Mackey (Universidad Nacional Australiana) y el Profesor Geraint Lewis (Universidad de Sídney), midió las velocidades de 77 de los cúmulos estelares compactos de la Galaxia de Andrómeda, utilizando el telescopio Mayall de 4 metros en el Observatorio Nacional Kitt Peak, el telescopio Gemini North de 8 metros en Maunakea, Hawái, y otras instalaciones. Todos los cúmulos estelares están situados en el halo exterior de la galaxia. Las regiones exteriores de la galaxia son de particular interés porque la firma dinámica de los eventos de migración persiste allí durante más tiempo.
Con información de: Noticias de la Ciencia