Agencia
Municipiosur.com
Aunque ahora estén conectados a Internet e incorporen pantallas digitales, los frigoríficos modernos no han cambiado sustancialmente desde su invención allá por el año 1834. El principio en el que se basan sigue siendo la compresión y descompresión de un gas, lo cual produce frío. Ahora, sin embargo, un grupo de investigadores de la Universidad de Nankai en Tianjin (China) han hecho avances en una nueva tecnología que podría revolucionar los sistemas de refrigeración y, de paso, reducir el uso de gases de efecto invernadero. Se basa en el llamado efecto elastocalórico, fácilmente apreciable si estiramos una goma elástica y nos la acercamos a los labios: advertiremos que se calienta y, al destensarla, que se enfría. Sin embargo, el enfoque de este proyecto tecnológico pasa por retorcer, además de estirar, el material, para potenciar el efecto refrigerante. Demos la bienvenida al efecto “twistcalórico”.
Los ingenieros detrás del experimento decidieron probar las cualidades de diversos materiales, tales como fibras de goma, nylon, polietileno o alambres de níquel-titanio. En las pruebas, de estiramiento y torsión se produjeron incrementos de temperatura de hasta 15o C y una disminución proporcional al devolver los materiales a su estado original. Según los investigadores, los niveles de eficiencia refrigerante son comparables a los sistemas tradicionales, con el doble de capacidad que utilizando simplemente un mecanismo de estiramiento.
Tras las pruebas iniciales de este experimento tecnológico, desarrollaron un microfrigorífico del tamaño de un cartucho de tinta de una pluma estilográfica empleando alambres de níquel-titanio. Comprobaron que el sistema era capaz de reducir en 8o C la temperatura de un pequeño depósito de agua en cuestión de segundos.
Una de las razones por los que los sistemas que aprovechan el efecto elastocalórico no han acabado de despegar es precisamente el hecho de que requieren bastante espacio para operar. Por ejemplo, para que una goma ofrezca una refrigeración significativa es preciso estirarla hasta siete veces su tamaño original. La tecnología twistcalórica, en cambio, es mucho más compacta, ya que el sistema puede estirar y retorcer el material en la mitad de espacio.
Con información de: I´M NOVATION

