Redacción
Municipiosur.com
Vaya para “circo” el que hace algunas horas armo la regidora del PAN, Blanca Hilda Cuevas Rosado, quien sin hacer las: correspondientes, debidas y objetivas investigaciones, “inventó” que a su esposo lo habían secuestrado, cuando no fue así. Resulta que la funcionaria municipal, cuando llegó a su casa, la cual se localiza en la calle Bellavista, colonia Puerto México, vio que las llaves para abrir la puerta principal de su hogar estaban pegadas a la cerradura. Lo anterior motivo que la “edil azul”, abusando del cargo que tiene en el Ayuntamiento de Coatzacoalcos, exigiera la “movilización” de todas las policías que operan en el puerto para que “localizaran” a su marido, quien según ella, había sido plagiado por sujetos desconocidos. Y efectivamente, la Guardia Nacional, Secretaria de Seguridad Pública, Fuerzas Armadas y Policía Municipal, montaron un mega operativo en toda la ciudad para “rescatar” al esposo de doña Blanca Hilda. ¿Qué fue lo que paso al paso de unas horas?, pues que todo fue una “falsa alarma”, pues el marido llegó muy tranquilo a su casa, donde solo dijo: “Es que se olvidaron las llaves en la cerradura de la puerta”. ¿Qué es lo que no se vale de la señora Cuevas?, que en todo momento afirmó que su esposo había sido secuestrado por un “grupo armado”, por tal motivo, sus compañeros panistas, de inmediato hicieron un “escándalo mediático”, siempre golpeando, de fea manera, a las autoridades por el secuestro. La “falsa información” que difundió la regidora panista, provocó un enorme caos vial en Coatzacoalcos, pues los elementos policiacos, por el operativo que montaron, tuvieron que “cerrar” las principales entradas a la ciudad de Coatzacoalcos para “localizar” al marido. Hasta un helicóptero participo en el “operativo” para búsqueda del “esposo perdido”. Luego que Blanca Hilda Cuevas y sus compañeros del PAN armaron el mega “mitote”, y luego que el esposo llegó a su casa “vivito y coleando”, es decir, “feliz de la vida”, hasta el momento la regidora del PAN, y mucho menos los “panistas porteños” que hicieron el escándalo en las “redes sociales”, no se han disculpado por su equivocación y “mala leche”. ¿Cuál es el problema de muchos seres humanos que llegan a tener un “cargo de elección popular?, que a varios de ellos los “ciega el poder”, piensan que pueden “hacer y deshacer” en la comunidad donde son autoridad. Lo lamentable del “escándalo” que armo doña Blanca Hilda Cuevas y sus “seguidores”, en especial a los que tiene metido en la “nomina municipal”, es que nunca se dieron el tiempo de hacer una honesta investigación para saber dónde estaba en verdad el “querido marido”. La prioridad de la panista, fue hacer todo un “show mediático”, y luego investigar. “En esta vida se puede ser cochino, pero nunca trompudo”.
PANISTAS MONTAN CIRCO EN COATZACOALCOS, DENUNCIAN FALSO SECUESTRO *Suman su mala intención con su incompetencia, buscan generar caos. Coatzacoalcos.- Lo que inició como un intenso operativo de seguridad para dar con el paradero del esposo de la regidora panista Blanca Hilda Cuevas Rosaldo, pues según ella había sido secuestrado, resultó una ‘falsa alarma’. Usando y abusando de su puesto al interior de la administración pública municipal de Coatzacoalcos, solicito el apoyo para arrancar un intenso operativo que provocó la movilización de todas las corporaciones de seguridad existentes en el puerto para dar con su esposo, quien aseguró había sido secuestrado por sujetos desconocidos. Sin comprobar realmente de qué se trataba, lo primero que hizo fue alertar a las corporaciones de seguridad para anunciar el SECUESTRO. La prueba que Blanca Hilda Cuevas Rosaldo tenía para saber que su esposo había sido raptado, fue que dejó sus llaves pegadas a la puerta de su casa en la calle Bellavista, casi Jaime Nuno de colonia Puerto México, las cuales por supuesto se dejaron ahí por accidente. Ninguna prueba contundente tenía la regidora panista, sin embargo, fue arropada por gente que simpatiza con ella gracias a las siglas del PAN y movieron dicha noticia a través de redes sociales. Cuando la farsa del secuestro no podía durar más, y cuando la ciudad estaba cerrada por múltiples retenes, Blanca Hilda salió a decir que ya había aparecido, que no se trató de un secuestro y que todo había sido una confusión. La cual duró varias horas por cierto y movilizó a todas las corporaciones de sus actividades, generando un enorme gasto y provocando la molestia de miles de ciudadanos al paralizar por al menos 1 horas las principales vías de acceso a la ciudad, hasta el helicóptero de la armada de México sobrevoló la ciudad a baja altura como parte del despliegue del operativo de seguridad, Pero sobretodo, jugó con la tranquilidad de la gente de Coatzacoalcos, pues en redes y a través de los dispositivos de seguridad, se notaba el estado de alerta. Todo para que al cabo de una hora el marido apareciera entre muy relajado Lamentable usar a los elementos de seguridad para satisfacer situaciones que en realidad se tratan de alucinaciones o malas intenciones para generar psicosis de forma por demás irresponsables, sin percatarse de lo mucho que afecta a la ciudad estas falsas alarmas.

