Si hay un torneo dado a las sorpresas es el de Londres porque están presentes los ocho mejores del año y desde el primer día el reto es mayúsculo
Municipiosur.com
Agencias
Todo el mundo o al menos la mayoría esperaba que el próximo miércoles Rafael Nadal y Daniil Medvedev se midieran por el primer puesto del grupo Andre Agassi y por la clasificación para las semifinales de la Copa Masters. Pues no. Si hay un torneo dado a las sorpresas es el de Londres porque están presentes los ocho mejores del año y desde el primer día el reto es mayúsculo.
No superó el primer escollo un errático Nadal, derrotado por el maestro Alexander Zverev por un contundente 6-2 y 6-4. que le complica y mucho su acceso a la penúltima ronda de un certamen que no ha ganado nunca. Además, tiene la firme amenaza de Novak Djokovic para quitarle el número uno mundial.
El balear, que había llegado justo a la cita por culpa de una distensión en el abdominal que se produjo en el calentamiento previo a la semifinal de Bercy, notó la falta de rodaje y la falta de competición en los últimos meses. Desde que se adjudicó el título del US Open, sólo ha disputado tres partidos, hace dos semanas en Bercy, contra rivales venidos a manos como Adrian Mannarino, Stan Wawrinka y Jo-Wilfried Tsonga.
Los entrenamientos son una cosa y los partidos otra bien distinta. Rafa, que empezó sacando, se adelantó por 2-1 en la manga inicial. Pero es que después dejó escapar los siguientes siete juegos. Con la derecha, su mejor golpe, cometía un arsenal de errores no forzados.
Miraba a su banquillo y se quejaba mientras el juez de silla le advertía que estaba tardando demasiado en poner en juego la pelota. Nadal iba al límite y a su rival le sobraban 15 segundos de los 25 permitidos. Zverev, sin hacer ruido, iba decantando los juegos de su lado con tiros ganadores desde cualquier punto de la pista.
La grada del O2 guardaba silencio. En apenas 24 horas ha visto perder a los dos tenistas con más torneos de ‘Grand Slam’ en su currículum. Desde el 1-2, el teutón había sumado ocho juegos por uno del primer favorito del cartel. Rafa, muy seguro al saque durante toda la temporada, había encajado tres ‘breaks’ y no había generado una sola pelota de rotura ante el intocable servicio del espigado Sascha.
Por momentos, el alemán recordó a la máquina de precisión que se coronó en la pasada edición y al que no se ha visto por el circuito en la temporada que ahora acaba. Entregando el saque en el inicio del segundo set, Nadal fue siempre a remolque. Sin dominar las jugadas desde el inicio estaba perdido. Sin opciones y desfondado. Así es la superficie rápida bajo techo. Se va permanentemente al límite y el cuerpo del manacorí no estaba preparado para ello.

