La compañía reconoce anotar un pequeño número de interacciones para “mejorar la experiencia del cliente”
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Agencias
“Alexa, ¿alguien más nos está escuchando?”. Esta es una de las preguntas más repetidas al altavoz inteligente de Amazon por sus usuarios, tal y como cuentan varios empleados de la empresa a Bloomberg. La respuesta es sí. Al menos en varias ocasiones. El gigante tecnológico cuenta con miles de empleados en todo el mundo que escuchan a diario conversaciones aleatorias que los usuarios mantienen en sus casas y oficinas con Alexa, según informa el mismo medio tras entrevistar a siete de estos trabajadores.
Los empleados transcriben y revisan fragmentos de conversaciones con el objetivo de mejorar la detección de voz y las respuestas que da el asistente. Amazon ha reconocido en un comunicado que anota “un número extremadamente pequeño de interacciones de un conjunto aleatorio de clientes para mejorar la experiencia del cliente, siempre después de haber utilizado la palabra de activación de un dispositivo”: “Esta información nos ayuda a entrenar nuestros sistemas de reconocimiento de voz y comprensión del lenguaje natural, para que Alexa pueda entender mejor sus peticiones y garantizar que el servicio funcione bien para todos”. La compañía no ha especificado a este periódico el número de trabajadores que se dedican a escuchar este tipo de grabaciones.
Cada uno de estos empleados trabaja nueve horas al día y puede llegar a revisar hasta 1.000 grabaciones por turno, según han afirmado dos trabajadores de la oficina de Amazon en Bucarest. Además de en Rumanía, hay equipos de este tipo en otras localizaciones como Boston (EE UU), India y Costa Rica. Pero han firmado acuerdos de confidencialidad que les impiden hablar públicamente sobre el programa.
Un trabajador ha explicado al mismo medio que, por ejemplo, al recibir audios en los que un usuario decía Taylor Swift, él se encargaba de asociarlos con la cantante. Entre las grabaciones que analizan, afirman haber escuchado desde a una mujer cantando mal en la ducha a un niño pidiendo ayuda. Además, dicen contar con chats grupales internos para compartir archivos cuando necesitan ayuda a la hora de analizar una palabra confusa. En ellos, también se enseñan grabaciones divertidas.

