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“Club de Tobi” en la CMIC. ¿Llegó a su fin la “época dorada” de: Omar Carrillo, Oscar Fosado, Jorge Arboleya, Cornelius Veersteg, Antonio Bustos y otros “emblemáticos” y “poderosos” constructores que durante años tuvieron el “control absoluto” de la Cámara Méxicana de la Industria de la Construcción?

Hace algunas horas, ¡por fin!, eso es lo que creemos, llegó a su fin el famoso “Club de Tobi” que “operaba” al interior de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, un organismo que por décadas fue “controlado” por un pequeño grupo de influyentes constructores porteños, todos ellos encabezados por: Omar Carrillo Camps, Oscar Fosado Monsalvo, Jorge Arboleya Pastrana, Antonio Bustos Peter, Saúl Márquez Casango, Luis Martín González Trejo, Cornelius Veersteg Zabadua y Jaime Morales Silva. Hoy hay nuevos “actores” y estos son  los “jóvenes constructores”. Este cambio generacional, nos permite pensar que los “odios” y “rencores” ya no darán entre los socios. ¿Cuál era el principal motivo para “pelearse” la dirigencia de la CMIC, donde en muchas ocasiones llegaron hasta las “mentadas de madre” y denuncias de corrupción?, que la gran mayoría de sus líderes en turno, “conseguían” obras en los gobiernos: federal, estatal y municipal, pero dichas sabrosas obras, solo se repartían entre la “cúpula” de la Cámara, es decir, el apoyo nunca llegaba a la “base”. Existen “historias siniestras” en el sentido que varios presidentes de la CMIC-Coatzacoalcos, por años, en efecto, fueron “beneficiados” con millonarias obras en la Secretaria de Comunicaciones y Transportes, esas que “repartía” William Knight Bonifacio, pero se daba el caso que las obras nunca eran “reportadas” a los socios para hacer un reparto justo de ellas, ese siempre fue el “pleito eterno” entre los mismos miembros del “Club de Tobi” de la CMIC. El dato duro: 1.-Hoy el reto de los “líderes juveniles” de la CMIC, ahí donde los nuevos jefes son: Pablo Jacobo Farfán Sánchez, Iván Ordaz Aréchiga, José Arturo Flores Linares, Concepción Ocampo Pulido, José Omar Loya García, Gerardo Rueda Soberanis, Luis Fernando Escamilla Aguilar, Matilde Aguilar Pérez, Julia Centeno Enríquez y Rolando Andrade, es solo uno, que el “pastel” lo tienen que “repartir” entre todos los agremiados, nada de “comerse” la “chuleta” solos y a escondidas. Los “chavos” de la CMIC que acaban de llegar al “pinche poder”, no pueden y no deben de cometer los mismos errores de los “depredadores” que ha tenido la Cámara, donde solo unos cuantos se “chingaron” las obras que se le asignaban a la CMIC. Los “hambre viejas”, nunca más deberán existir al interior de la institución de los constructores. Fin del comunicado.

 

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