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Contra la adversidad, académico de Villa Allende se gradúa de máster en la UIA

Tras un accidente que lo dejó semiparalizado, Esteban Martínez, de Villa Allende, concluye maestría en Ciencias de la Educación

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Comunicado

Nueve años después de un accidente que lo dejó semiparalizado, Esteban Martínez González cumplió uno de sus sueños más anhelados: terminar la Maestría en Ciencias de la Educación por la Universidad Istmo Americana.
En el año 2009, Martínez González, a bordo de su vehículo, fue embestido por otro automóvil cuando salía de reversa del estacionamiento de su casa.
“El golpe fue tan fuerte que me derivó en parálisis, trombosis y estuve en estado de coma durante dos meses”, recordó el también egresado en 1998 de la primera generación de Pedagogía de la Universidad de Sotavento AC.
Agregó que por el derrame cerebral que le ocasionó el accidente la mitad de su cuerpo quedó paralizada, por lo que tuvo que recuperarse con terapias intensivas.
“Ahora ya puedo hablar más claro, caminar lento y valerme por sí mismo. Con la bendición de Dios, es que como ha ido mejorando mi vida”, señaló.
SUEÑO ANHELADO
Esteban Martínez concluyó el pasado 22 de julio la maestría en Ciencias de la Educación por la Universidad Istmo Americana, tras dos años de asistir a clases todos los domingos y promediar 9.65 de aprovechamiento académico que le valdrá su titulación automática.
Antes de su accidente, Martínez González se desempeñaba como catedrático en el Cobaev 26 de Villa Allende y en el sistema abierto de la Facultad de Pedagogía de la Universidad de Sotavento AC, donde impartía materias como Metodología de la Investigación, Ética y Valores, Pedagogía Comparada y Técnica de Aprendizaje.
El académico Martínez González ahora tiene 40 años, es soltero, se desempeña como administrativo en el Cobaev 26, donde cuenta su historia en conferencias motivacionales, y espera muy pronto recuperarse por completo para reanudar su carrera como docente de nivel medio superior y superior.
Durante el tiempo en que estudió la maestría, se desplazaba desde Villa Allende a la Universidad de Sotavento en urbano y en pocas ocasiones en taxi. Se le observaba caminar lento, de hablar despacio, pero con ideas concretas y precisas que le valieron presentar su proyecto de tesis que analiza el sistema educativo del Cobaev 26.
HAY QUE TENER FE
–¿Qué recomiendas a las personas para superar una adversidad como la que enfrentaste?
“Tener fe en Dios y contar con el apoyo de sus familiares; en mi caso me respaldó mi madre y mis hermanos”.
–¿Cómo es un día normal en su vida?
“Me levanto a las 5:20 porque entro a las siete de la mañana en el Cobaev 26. Recibo a los chavos en el portón. Checo que vengan uniformados y que sean bien portados. Muchos padres de familia vienen hablar conmigo sobre sus hijos”.
Nacido en el año 1978 en Villa Allende, Martínez González cursó gran parte de sus estudios en su lugar de origen: en la Cristóbal Colón, la ESTI 73 y en el Cobaev 26.
“Siempre he dicho que el querer es poder, y por eso exhorto a todos los jóvenes a que no se queden sin estudiar, a que trabajen duro y de forma honesta para pagarse una carrera”, puntualizó.

 

 

 

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